Son muchas cosas. Tantas, que seguí los pasos de mi abuelo y me compré una libreta con la que ando siempre. La diferencia está probablemente en que mi abuelo seguro usa la suya para desarrollar profundos y complejos pensamientos religiosos donde usa palabras como omnisciente y omnipresente a cada rato y yo uso la mía para escribir notas de tres palabras, segura en ese momento de que me voy a acordar un mes después de qué en el mundo yo estaba pensando. (Carmen, un spoiler desde el tú presente para el tú futuro: no, no te vas a acordar).
Resumiendo,
- Todavía creo en el proyecto "República Dominicana".
- Quiero por fin hacer algo mientras esté a mi alcance para ayudar.
- Todavía creo que en el caso de ser muchos, el trabajo eficiente (no puedo negar mi profesión después de todo) puede lograr un cambio visible.
Chau!